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miércoles, 25 de junio de 2014

Opinión sobre un libro: Heels on Wheels

Últimamente no tengo mucho tiempo para leer literatura, pero hace ya bastantes semanas @elencita_ me chivó la existencia de cierto librito en la librería La Central de Callao. El título, Heels on Wheels, es decir, tacones sobre ruedas, me hizo gracia porque soy super fan de la serie Hell on Wheels, que trata sobre la construcción de ferrocarril que debía atravesar los Estados Unidos de este a oeste, y que es con lo que la autora, Katie Dailey, hace jueguecillo de palabras. Como en la familia somos muy libreros, propuse excursión y he de decir que todos los libros "famosetes" sobre bicis estaban justo junto a la caja, bien visibles. Sí, también estaba "Bici-osos", pero mi natural marujón me dejó las cosas bien claras y este fue el que compré.


Imagen via http://www.bikepedalecia.com.br :-)

He de decir que el libro es precioso, con unas ilustraciones muy cuidadas, que de por sí solas constituyen una galería de estilismos femeninos para ciclismo urbano. Una delicia, aunque tengo que decir que el apartado tacones parece algo forzado. ¡Menudas plataformas gastan! No me queda claro si la ilustradora está captando fielmente el estilo y estilismo de la autora, o se ha tomado alguna licencia artística en aras de ensalzar el título, tacones sobre ruedas, de manera conveniente. De cualquier manera, como mujer que camina sobre plano, no puedo que admirarme.

El libro está en inglés, su lengua original, pero en resumen su índice vendría a ser: cómo empezar, cómo incorporar el ciclismo en tu estilo de vida (aquí es donde más se habla de cycle chic, faldas, accesorios y belleza), pedalear de manera segura, aparcar (o cómo asegurarte de que tu bici no sea robada, en esto el libro es utilísimo, ya que en Londres esto es un auténtico problema), preguntillas raras, y mecánica, además de un apartado de fuentes para consultar.

En general el contenido está gracioso, especialmente para practicar un montón de vocabulario ciclista en inglés, muy útil para despúes leer y entender otras fuentes online o libros. Pero el libro no es excesivamente largo, es decir, te lo lees en una tarde con bastante holgura. Otra pega que se le podría poner es que es exclusivamente femenino, pero bueno, el título lo dejaba claro.

En cuanto al apartado de belleza cotidiana, está bastante bien y en general estoy de acuerdo con todas sus indicaciones y trucos. Une de manera inteligente belleza, seguridad y practicidad y está claro que la autora es una ciclista experimentada de las que no renuncian a ir guapas. ¡Como aquí reivindicamos! Y además pedalea por Londres, inclinémonos todos ante ella por valiente. Una cosa graciosa es que al tratar el típico aseo de sobaquillo a escondidas en los baños del trabajo, lo llama "italian shower"... ¡¡que pesados estos anglosaxons que piensan que los mediterráneos somos poco aseados!! Protesto enérgicamente :-)

Cuidado con sus indicaciones para circular, ¡que en cada país es diferente! Informate mejor en asociaciones de tu país o ciudad. En el caso español, en este post, Manual de urbanidad ciclista, hice en su día una pequeña recopilación. Mantente al tanto de la normativa de tu país y tu ciudad. Tambien hay cosas en las que puedes no hacerle caso, como en lo de pedalear con nieve... que ella prohibe. Según el país, es bien posible. En muchas ciudades es raro que cuaje, y los que hemos pedaleado en dias de suave nieve sabemos que es menos molesta que la fría lluvia invernal o que los vientos fuertes.

Bueno, en conclusión, un libro majo, bonito de leer, guardar, prestar y regalar, y no muy caro (precio original, 10£), de una temática poco habitual y que las féminas ciclistas agradecemos.

Espero que la recomendación os haya gustado, hasta pronto ciclistas!



lunes, 24 de marzo de 2014

Zapatos ciclistas: colección de entretiempo.

El entretiempo es esa época indecisa y gamberra del año en la que a veces hace frío y a veces hace calorazo. Yo lo paso especialmente mal porque soy bastante friolera. Pero seguimos yendo al trabajo en bici, claro. Esta es mi primera primavera en bici a diario, y lo que he observado es que se necesita sujección en el empeine para pasar el bici-test. Yo si no me bajo del sillín, al pararme por ejemplo en un semáforo, llego al suelo bastante de puntillas, y cualquier zapato demasiado abierto se me saldría por el talón. Eso es bastante peligroso, así que desterrados quedan. Los zapatos en primavera y principios de otoño suelen ser tímidos pero con algo de color, al menos en mi caso. Por cierto, yo sigo llevando calcetines, eso sí, las medias no están hechas para mí: cuando llega el calor, simplemente paso a la sandalia sin pudor. Como en la entrega de zapatos anterior, veréis que yo no llevo tacones, no porque estéticamente no me gusten, sino porque mis pies y mi forma de ser y vestir no son compatibles con ellos :-) Pero ya sabéis que pienso que se puede pedalear con tacones perfectamente. Sin más os dejo con mi zapatero de entretiempo.


Estos preciosos zapatos verdes son de mis favoritos. Llevan tacón oculto en el talón, detalle que me encanta, y las pulseritas son de velcro, y son ajustables de verdad, no son de adorno. Su excelente calidad ha quedado demostrada con su resistencia al paso de los años, y también superan el bici-test.


Una nueva adquisición de temporada, que he estrenado ayer para ir en bici al trabajo. De piel crema, con tacón oculto como los anteriores, y lazos de raso, estos oxford de Strover son super femeninos y pienso que quedarán muy bien con los primeros vestidos. Pedaleando y caminando son comodísimos.


Estas merceditas de charol violeta son de Clarks, de hace muchas temporadas, y son unos de mis zapatos habituales. Están muy machacados y no se cuánto tiempo más aguantarán, sobre todo porque el charol es bastante sensible a los roces, y sus suelas delanteras son muy finitas.


Unas sencillas merceditas Strover de piel negra y suela de caucho, cómodas y discretas. Estupendas para pedalear en un día de look sin pretensiones.


Unas deportivas Diesel en loneta de rayas y piel, muy cómodas y frescas. Estrenadas la semana pasada, nunca volverán a estar tan limpitas.


Las zapatillas Camper que son mi última adquisición. Compradas a ciegas por internet, resultaron tener suelas bike-friendly con mensajes de ánimo y reflectantes traseros y laterales. Contentísima con ellas, son de piel y 100% cómodas y aptas para montar en bici y a la vez ir guapetona y #CycleCasual.


Estos zapatitos Camper, abiertos y sin mucha sujección, son un ejemplo de calzado que para mí no supera el bici-test. Tendrán que hacer una visita al zapatero para ver si pueden conseguir unas bonitas bandas elásticas en el empeine. En caso negativo, se quedarán como calzado de fin de semana o de recambio de oficina. Una pena, pero no me la juego.

Sí, también sigo conservando mis deportivas color rojo del post anterior. Creo que las seguiré usando hasta que supliquen clemencia. Este ha sido un año de actualización parcial de zapatero, una cosa que me encanta, la verdad. ¡Espero que os hayan gustado!

Y vosotros, ¿con qué zapatos pedaleais en estos meses de entretiempo?

martes, 4 de febrero de 2014

Zapatos ciclistas, coleccion Otoño-Invierno


Sin más explicaciones, estos son los zapatos con los que voy al trabajo en bicicleta ahora que hace tanto frio. Son mis zapatos de diario entre octubre-noviembre y digamos marzo, los de calcetín gordo. Pensaréis que soy una impostora porque no hay un solo zapato de tacón. Ya, es que le tengo mucho cariño a mis piecetes, que son un poco anchos y no se llevan bien con ellos, salvo honrosas excepciones que guardo en mi zapatero para ocasiones en las que hay que disfrazarse por protocolo. Pero opino que se puede montar en bici con tacones perfectamente, y así lo demuestran a diario muchas mujeres en todo el mundo.


Mis zapatos todoterreno de El Naturalista, muy ecológicos. Con un poco de grasa de caballo aguantan agua y nieve sin calar. Suela de caucho natural algo resbalosa, pero sin ninguna duda, los adoro!!


Necesito tener zapatos rojos, pero de mi estilo. Unas zapatillas de este tipo se hacen imprescindibles para muchos de mis looks. Son de una marca que no recuerdo, pero tambien son de piel.


Estos botines estilo rocker son de lo más femenino que calzo con este frío. Son preciosos y sí, de piel. Para vestidos y outfits de pantalón que exijan más arreglito. La marca es Jhay (lo he tenido que mirar) y tienen sus años.


Botas altas de cremallera y cordones traseros, necesarios dado el grosor de mis pantorrillas :-)  Estas botas son siempre para vestidos, algo que dejo para momentos de frío moderado. Son de piel y de marca Wonders de allá por el Plioceno.


Mismo concepto en color marrón con un toque metalizado, de piel. Eran de mosquetero pero las recorté en el zapatero, un oficio muy bonito y muy necesario. De la marca ahora mismo, ni idea!


Mis zapatos rojos favoritos, los anteriores son sólo unos sustitutos mucho más feos para cuando estos caigan a pedazos. Realmente las atesoro y dosifico su uso. Estas deportivas son de piel y ante, son Camper y quiero que las fabriquen otra vez. Hago un llamamiento serio.


Con botas de agua también puedes ir en bici, sobre todo si en tu bolso o mochila, o esperándote en tu trabajo, hay unos zapatitos bien cómodos y secos. Estas son marca Aigle, son de caucho natural, y se comen los calcetines al caminar, hay que ponerse unos calcetos bien largos y doblarlos hacia afuera! Al pedalear se comportan bien pero resbalan un pelo.

Como veis, se puede ir a trabajar en bici sin cambiar tu forma de calzarte. Yo llevo exactamente el mismo calzado que antes, y tan normal. Pero claro, se ve que soy bastante Cycle Casual.

Y vosotros, qué zapatos llevais al trabajo en bici?