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jueves, 14 de abril de 2016

¿Qué hay en el bolso de una madre ciclista urbana?

Hola ciclistas!! Esta entrada es fruto del reto lanzado por el blog de Verena Gröbli, en plan "¿qué hay en tu bolso?". Me dispongo a satisfacer vuestra curiosidad, cuando me doy cuenta de que cuando voy en bici, mi bolso lleva muy pocas cosas. Esto se debe a que tengo una gran cesta frontal, en la que meto cosas, incluido el bolso. En cambio los viernes que no voy en bici llevo el bolso a estallar, de hecho, tengo que cambiar a uno mucho más grande. Vais a ver que lo que llevo a diario es todo muy minimalista.

Hoy iba ligera de carga, sí

Mi bolso pequeño y sencillo, de diario, es de piel violeta oscuro, de unos 30 cm de longuitud, y contiene:

- Mi cartera (de piel, modelo de caballero, que son más pequeñas). Llevo documentación mía, pero también documentación variada de mi hijo.
- Mis llaves (de casa, candado de bici, batería de bici).
- Mi tarjeta de fichar en el curro, con su cordoncito de colgar al cuello porque también sirve para identificarse si bajamos de las oficinas a las salas para cualquier cosa (trabajo en un museo),
- Mi teléfono (adivinad porqué no sale en la foto)
- Sección belleza: bálsamo labial y a veces también un pintalabios. Del resto (desodorante, secador, cepillo de dientes, y hasta zapatos de recambio) tengo un pequeño surtido en el despacho, como ya conté hace tiempo en este post.
- Sección farmacia: desde un paracetamol a una compresa, para por si esos días. Si estoy mal de la garganta no falta el típico caramelo antiséptico.
- A veces llevo una memoria usb.
- Bonus: algún juguete suelto puede caer por mi bolso. Porque lo quiere llevar al cole pero antes de entrar me lo tiene que devolver.

Además, en mi cesta diaria, todo ello metido en una bolsa de cesta negra con asas, para evitar que se vea desde fuera todo el batiburrillo, hay:

- Mi bolso.
- Mi comida, normalmente un tupper y una fruta (si, practico el bento-bike). A veces añado cosas como café o té para el trabajo (hay que reponer el office de vez en cuando), un bocadillo para media mañana o galletas para compartir con mis compañeras. A veces también me llevo una botella especial con un zumo hecho en casa la noche antes. Comer en el trabajo a veces es triste, así que intento esforzarme por llevar comida casera y sana.
- Llevo una luz intermitente, apagada. Por si acaso un día volviendo a casa la necesitase. Igualmente si alguna vez sospechaba que iba a volver tarde, me he metido el chaleco reflectante en la cesta de la bici, aunque luego no haya tenido que usarlo. Pero esto no es un habitual de diario.
- Puedo llevar libros, carpetas de documentos, cosas para leer que me he llevado a casa o al contrario...
- El gorro y/o la bufanda y/o los guantes de mi hijo. No puede entrar al cole con complementos porque los pierden. Una vez que le dejo en el cole, van a la cesta.
- Si ese día va a llover, puedo llevar en esta misma cesta una capa impermeable de botones para poner a mi hijo rápidamente de camino al cole, directamente sobre la sillita portabebés. Si llueve, se lo quito cuando entra al cole y va a la cesta.
- Su casco no va en la cesta, va en la sillita, amarrado con el cinturón.

Por supuesto, hay días que la cesta de mi bici lleva cosas mucho más interesantes, como plantas, tortillas de patata, manualidades, compritas, y cosas así. Pero no es lo habitual. Me encanta ver por Madrid gente que lleva cosas curiosísimas en bicicleta, desde cuadros, mudanza de libros, cartones de leche, o como lo que me han contado compis, de llevar una máquina de coser o un ordenador. ¡Si es que realmente yendo en bici puedes llevar casi de todo!

Entenderéis que los días que no voy en bici, los viernes, mi bolso va pidiendo clemencia, entre mi comida, cosas de abrigo del niño, más lo de piscina, la mochila de judo, etc. Me resulta muchísimo más cómodo y saludable llevar mis cosas en la cesta de la bici. ¡Lo tengo clarísimo!

Bueno espero que os haya gustado! Hasta dentro de dos semanas ciclistas!

miércoles, 12 de marzo de 2014

Bento bike, llevar comida en tu bici

Muchos de los que usamos la bicicleta como medio de transporte cotidiano llevamos cada dia un equipaje muy importante: nuestra comida. ¡Esto por no hablar de cicloturistas y excursionistas que tienen que llevarse lo de toda la jornada y a veces para gran número de personas! Tenemos un ritmo laboral que implica hacer una comida principal en el centro de trabajo, y no todos tenemos la suerte de contar con un restaurante o cafetería rápido y asequible. Comer todos los dias de menú implica comer en exceso, demasiadas grasas y proteinas, demasiada sal, y poca fruta y verdura. Además cinco menús semanales son más caros que llevar tu propia comida de casa, que por otra parte siempre será más sana, equilibrada y con una cantidad adaptada a tu apetito. Hagas o no la comida de mediodia en el trabajo, puedes llevar algo para picar a media mañana, como un lácteo, un sandwich, fruta, frutos secos... Muchos se llevan también un termo de café recién hecho, a su gusto y más rico y barato que el de la máquina.

Para un ciclista llevar toda esta comida plantea dos cuestiones estrechamente relacionadas: los contenedores y la forma de cargarlos en la bici. Necesitarás llevar al menos una mochila en la que llevar la comida y otras cosas como portátil, impermeable, ropa de cambio si es que te cambias al llegar a la oficina,  carpetas, etc. La mayoría de ciclistas optan por un portabultos trasero tipo caja o alforjas, esto es lo que proporciona mayor capacidad de almacenamiento. Otros muchos llevamos una cesta o bolsa delantera, las bicis cargo pues ya son palabras mayores. Sea cual sea tu opción de carga, lo importante es poner la comida en el fondo, para asentarla sobre plano y minimizar posibles desastres, como esa fiambrera mal cerrada o esa pera que se aplasta y suelta un poco de líquido.

Un precioso set de bento de dos pisos made in Japan

Otro tema son los contenedores. Aquí mi opinión es radical: guerra a las cosas de usar y tirar. Toda la vida hemos usado fiambreras y termos, y ahora parece que no sepamos vivir sin film plástico o papel de aluminio. Hay muchas maneras de transportar comida con objetos reutilizables, que podrás lavar y volver a usar siempre que quieras. Ahora lo moderno y cool es hablar de bento, que en japonés significa comida para llevar. En Asia llevan siglos usando recipientes de madera y laca para transportar comida, y ahora en la era del plástico los hacen mucho más modernos. Son bonitos y compactos, y desde luego muy útiles. Casi todos llevan una bolsita térmica, servilleta, palillos (no tengo problema en comer con ellos, pero para según que cosas, tengo un set de cubiertos de acero inoxidable en el curro). La bolsita mantiene el calor de la comida recién hecha o el frío de la preparada la noche anterior y guardada en la nevera. Todo depende de la infraestructura con la que cuentes en la oficina.

Por supuesto, puedes usar envases no compartimentados para comida más occidental. Yo uso bastante, cuando llevo comida caldosa, un termo para bebés de 350 ml. Es totalmente estanco, no gotea, y es pequeñito, pero contiene la ración ideal de lentejas o patatas con carne, por poner un ejemplo. Los que se ven mucho en nuestras ciudades, cargados por ejecutivos y madres trabajadoras, son los de Valira, que consisten en un bolsito térmico y acolchado, en cuyo interior podemos guardar varios recipientes totalmente estancos (recipientes y tapas se venden por separado para que puedas preparar y congelar con antelación, y después ir sacando cada mañana), cubiertos, servilletas, fruta, lácteos, etc. Valira tiene también la versión pequeña, para meter sólo un recipiente, esto se adapta más a las cantidades que yo como en el trabajo. Para mi gusto esta marca es un tanto aparatosa, a mi me gusta llevar algo que me quepa en el bolso si es necesario, que no sea en sí mismo otro bolso con bandolera, pero reconozco que son de muy buena calidad, y funcionalmente impecables. Para grandes cantidades (¿dia en el campo?) y bicis de gran capacidad, pasaríamos a hablar de las clásicas neveritas flexibles o rígidas, como las de toda la vida.

También hay recipientes concretos para ensaladas, sopas, y por supuesto bocadillos, ese gran invento de la humanidad. Yo hace años compré un envoltorio reutilizable para sándwiches, en la web americana reuseit.com. Compré hace años varias cosas en esta tienda, y dejé de hacerlo porque empezaron a poner problemillas en su envío a España, no se como estará el tema en este momento. Pero tranquilos, hoy hay una marca en España que fabrica unos similares, pero más adaptados a nuestros bocatas de pan-pan, es Rolleat y su Boc'n roll. También tengo uno y son mucho más grandes y multiusos. Lekué también tiene fundas de silicona para el mismo fin. Lo bueno de los wraps reutilizables es que también sirven como mantelito mientras te comes tu bocata, y se pueden lavar en la lavadora. Ahora mismo hacen furor en todos los patios de colegio, que lo sepais :-)

Con estos wraps para bocata vas a cualquier parte, y más en tu bici

Tema aparte son los líquidos. Yo soy muy fan de las botellas de aluminio, tengo dos Klean kanteen que compré en la misma web americana, pero hoy pueden comprarse en multitud de tiendas, ya que la marca cada vez tiene más distribuidoras por todo el mundo (y ¡sí! también en Europa y España). Podeis ver todos sus estupendos productos y distribuidores en su web oficial. Algunas de sus ya clásicas botellitas tienen fundas de neopreno, enganches, soportes para bici, y diferentes tipos de tapón y pico vertedor, incluso para bebés y niños. Yo las uso para todo: parque, viajes, llevarte un té calentito a un congreso. Y lo mejor es que son casi indestructibles, de estas cosas que se heredan, como las antiguas cantimploras de nuestros padres. Una cosa que me encanta son los termos para café (disponibles en cualquier ferretería, modelos clasicones) y las tazas para café y té tipo mug con tapa, que además son ideales para llevar en tu bici porque no pierden líquido (ojo, no beber mientras se conduce). Llévalas llenas de casa o hazte el alternativo y pide en tu tienda de cafés pijos que te llenen tu propio mug con tu latte o tu sencha favorito. Quedarás como un... bueno, depende :-)

Para comprar hay muchas tiendas online, como las ya mencionadas, y otras como Valira,  Ekoideas, la portuguesa Pegada verde, la japonesa J-list (apartado bento & kitchen), Rolleat (donde no sólo venden el Boc´n roll, sino otras muchas cosas muy bien pensadas y diseñadas), y Amazon (yo tengo cosas de la marca Monbento, compradas de esta manera) y Ebay por supuesto. Y curiosea en tu ciudad: las ferreterías de barrio cada vez tienen más cosas de este tipo, y también las grandes superficies. Ikea, por ejemplo, ya cuenta con su propia selección de fiambreras y tarteras (se llaman kullar) para el gran público, de precio muy asequible, tamaños diversos, formatos infantiles y para adultos, y bolsas térmicas. Otra tienda similar en la que he visto cosas muy útiles es Howard´s Storage World.

Como veis hay una variedad de sistemas de almacenamiento tan amplia como comidas y bebidas a transportar. Busca y elige aquello que se adapte a tus necesidades, según la cantidad, temperatura, y destino de tus piscolabis. Atrévete a hacerte con un pequeño ajuar de reutilizables que uses durante muchos, muchos años, y siéntete bien llevando tu comida en bici (y en coche, en tren, en bus, caminando...) al trabajo, de excursión, de viaje, al colegio...

Y vosotros, ¿qué usais para llevar vuestra comida en bici? ¿Conoceis otras tiendas físicas u online para compartir con nosotros?
¡Muy pronto, recetas ideales para llevar y pedalear con fuerza!