jueves, 27 de febrero de 2014

Las bicicletas eléctricas no son "de nenas"

Las bicicletas eléctricas existen, es una realidad: hay muchos modelos, incluso plegables, y kits de conversión para adaptar una bici que ya tengas. Muchos ciclistas piensan que una bici eléctrica es menos bici, y que los que montamos en ellas no somos auténticos ciclistas, porque no hacemos nada de esfuerzo, como si fuéramos en moto, prácticamente. Para terminar de manchar la reputación de estas bicis, algunos propietarios las trucan para quitar el sistema de asistencia o el límite de velocidad, y hay kits no homologados que te prometen lo mismo. Pero la realidad de las bicicletas eléctricas con PAS, Pedelec, o Sistema de Asistencia al Pedaleo es que sólo asisten si enciendes la asistencia, si la llevas apagada estás pedaleando tú solo. Y cuando enciendes la asistencia, ésta sólo te ayuda en la medida en la que tú pedalees. Si pedaleas poco y flojo, te ayuda poco, y si le metes caña, pues te ayuda más. Existe una normativa legal a respetar que podéis ver aquí.

Como usuaria de una flamante bicicleta eléctrica, me gustaría explicar algunas cosas y romper algunos mitos, además de defender este tipo de bicicletas, máxime ahora que la bicicleta pública madrileña va a ser eléctrica. ¿Porqué tengo yo una bici eléctrica? Al principio tenía una Trek femenina, y me iba bastante bien. Pero me quedé embarazada, tuve un hijo, y dejé de ir en bici durante mucho tiempo. Después le puse a la Trek un portaequipajes trasero y una silla portabebés, pero iba incómoda porque la barra de la bici me molestaba para subir y bajar teniendo al peque detrás del sillín. Y la maternidad me tenía agotada... pocas horas de sueño, lactancia...era físicamente incapaz de ir en bici a diario, que era lo que yo quería. Me lo pensé mucho, hice números, incluso miré coches biplaza eléctricos. Me propuse que si me compraba una eléctrica la usaría todos los días para ir a trabajar y para llevar a mi hijo a la guarde y, años después, al colegio. Nosotros no tenemos coche, y esta bici sería mi medio de transporte. Lo consideré una inversión, y después de probar una en una tienda, me lancé y la compré. Puedo decir con satisfacción que estoy muy feliz con ella. Elegí una bicicleta con estructura de bici de paseo, que es lo más cómodo para llevar portabebés y/o silla para niño más crecido en el portaequipajes trasero. Y no la cogí plegable porque el crío iría demasiado cerca del suelo y es menos seguro. Es una Kettler, la compré en In Bicycle We Trust y hubo que tunearla un poco.

Como ya estaréis suponiendo, no todos los usuarios de bicicletas eléctricas son personas vagas o madres superadas y cabezotas como era yo. Hay muchos motivos para tener una eléctrica, como problemas de salud (sin entrar en enfermedades graves y muy debilitantes, podríamos citar el asma, hernias inguinales o abdominales, hiperhidrosis, prohibición expresa de ejercicio de alta intensidad por parte del médico), necesidad de recorrer largas distancias en bicicleta, terreno con grandes desniveles o cuestas, cicloturismo en familia (no todos podemos mantener el mismo ritmo), algún grado de movilidad reducida, achaques de la edad, tener un trabajo en el que hay que llegar sin gota de sudor, o en el que tienes que moverte entre diferentes centros continuamente... Se me ocurren tantas razones...¡ Y Además son muy útiles para mensajería urbana!

Pero ojo, con las bicis eléctricas no es todo vino y rosas, y aquí veréis que tampoco lo tenemos todo tan fácil con ellas. ¡Pesan un montón! La mía, entre los añadidos del candado y el portabebés, debe estar en los 25 kg (ya no le sumo el niño ni el equipaje que me asusto). En las cuestas se hacen tan pesadas, que subirte una pendiente sin la asistencia se hace heroico, al menos para mí, que no tengo una forma física espectacular. En las cuestas abajo, por contra, pisas mucho freno porque la bici pesa tanto que se embala enseguida. El peso también es un problema a la hora de sacar la bici de casa, del garaje, del trastero o bajarla en el ascensor (y más con el niño alrededor, tu bolso, la mochila del niño... :-). Y yo esta bici si que no la dejo en la calle ni loca. Lo que está claro es que en general son más robustas y pesadas, para bien y para mal. Dan la estabilidad y soporte necesario para cargar peso o equipaje, pero si un coche te acosa un poco en parada, por ejemplo, al llegar a un paso de cebra o un semáforo, es imposible levantar la bici y moverte medio metro en paralelo como haríamos con cualquier otra bicicleta. Pero esto le proporciona también sus mayores ventajas: mayor potencia y estabilidad en condiciones climatológicas adversas, como viento, lluvia o nieve; mayor rapidez de arranque desde parada, muy útil entre el tráfico; ayuda cuando más lo necesitas, no importa porqué.

Obviamente, también hay eléctricas pequeñas y ligeras, y plegables, como la quipplan, modelos de la marca Dahon o incluso puedes electrificar tu Brompton. Y no hay que olvidar un punto muy fuerte: además de ser una bicicleta, son un vehículo eléctrico, que no consume combustibles fósiles (a qué compañía de luz esté abonado cada uno, ya es un tema aparte). Supone, por parte del usuario, una decidida apuesta por la sostenibilidad. Yo tengo una eléctrica, no tengo coche ni moto. Camino, voy en bici y en transporte público. Viajo en tren y a veces en avión, y a veces alquilo un coche en destino. También se pueden alquilar bicicletas en tu destino de viaje, y viajar en bici, convencional o eléctrica. Recorro unos 50 km semanales para ir al trabajo. Usando mi asistencia eléctrica puntualmente la batería me dura semana y media. Si la uso con más liberalidad (periodos de convalecencia, debilidad, mal tiempo, viento), una semana. El display de tres potencias te indica en todo momento cuánta batería te queda. El cargador es como el de un teléfono móvil, pero a lo grande, de sobremesa. El consumo eléctrico es mínimo.

Así que si te estás planteando una eléctrica, ¡no tienes de qué avergonzarte! Yo no lo hago... Esta es mi experiencia con mi bicicleta eléctrica, pero habrá tantas como usuarios y tipos de e-bikes, que hay muchos.
¿Qué opináis vosotros de este tipo de bicis? ¿Algún otro usuario de e-bike?

4 comentarios:

  1. Mi padre es cicloturista en bici eléctrica y ha sido su solución para hacer viajes que por su orografía no hubiera podido hacer con una bici normal.
    Yo el mayor problema que les veo a las bicicletas eléctricas es vayan por la acera. En general odio las bicis por la acera, pero con bicis eléctricas ya puede ser un infierno. Miedo me da cuando empiece la bici pública en Madrid. Veremos.

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  2. Estupendo lo de tu padre, gran ejemplo! Lo que dices de las aceras, toda la razón del mundo. Ya ocurre ahora con los segways y los patines eléctricos! A ver cómo evoluciona el tema...

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  3. Yo la verdad es que antes no me parecía buena idea lo de la bici eléctrica (mucho más costosas, más golosas para los ladrones y no las veía necesarias si se tiene varios piñones y platos para jugar con ellas.
    Pero claro, el tema de la bici no va de lo que yo opine o si sirve para mis necesidades, va de que cada día, sean más y más las personas que dejen en casa su coche y se muevan en bici. Y creo que para muchas circunstancias es una muy buena solución (como las que tu planteas en la entrada).
    Además me parece que para el sistema de bikesharing que va a empezar en Madrid en mayo, va a ser una buenísima solución, porque va a incentivar mucho más su uso y va a dejar sin argumentos a todos aquellos que se quejan que Madrid tiene muchas cuestas y sobre todo, porque bicis atraen a más bicis.
    Sobre lo que dice Elencita de ir por la acera, ya se pueden poner las pilas en el Ayuntamiento para informar, educar y concienciar de cómo usar la bici pública correctamente o quizá las calles se conviertan en un campo de batalla entre peatones y usuarios de bici no habituales (turistas, etc.).

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  4. Hola Alberto, gracias por participar. Pues estoy de acuerdo contigo, el ayuntamiento y la empresa concesionaria tendrán que currárselo mucho. Ya hay un claro problema con los segways, desde mi punto de vista. Se meten por la acera en grupos enormes, van muy rápido, abultan muchísimo... y hasta se meten por carriles-bici como los de Alcalá (verídico). Está claro que la implantación de ciertas cosas exigirá el esfuerzo de todos...
    Por otra parte, te comento que las bicis eléctricas tienen ciertas medidas de seguridad: llaves con código para la batería, baterías con número de serie... todo eso lo pides en la factura junto con el número de serie de tu bici, y en teoría es un plus de probabilidades de localizar tu bici después de robada. Y cuando por fin llegue el esperado biciregistro, pues más seguridad para todos. Un saludo!

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