jueves, 14 de enero de 2016

En bicicleta después de ser mamá

¡Hola ciclistas! Hoy tenemos una entrada específica para mujeres, pero que puede interesar a todos. El postparto de una mujer no siempre es fácil, ya que las circunstancias físicas y médicas de cada mujer y cada parto son muy diferentes. Pero si además hablamos de una persona acostumbrada a ir en bicicleta frecuentemente e incluso a diario, un ejercicio que implica precisamente la zona del suelo pélvico, nos podrán surgir muchas dudas. ¿Cuándo podré volver a montar en bici? ¿Cómo sabré si ya estoy preparada? En mi caso, tras sufrir una cesárea de urgencia, necesité varios meses de fisioterapia específica para superar el dolor en la cicatriz y recuperar el tono muscular abdominal. Retomé la bicicleta cuando mi hijo tenía dos añitos, y hoy monto sin ningún problema. En el mundo del ciclismo urbano no se presta demasiada atención a la maternidad, y en el mundo de la ginecología, tampoco te entienden muy bien si les preguntas cosas sobre deporte. Por eso, para todas las #bicimamis, he hecho algunas preguntas específicas a una fisioterapeuta especializada en temas ginecológicos y suelo pélvico, Elena Martínez Somolinos. ¡Espero que sus aclaraciones os resulten de ayuda!

Primero, a recuperarse. Esto ya es para nota XD
Imagen vía Pinterest
 - En general, ¿que características tiene el cuerpo de la mujer durante el postparto, y como afecta esto a su capacidad para practicar actividades físicas?
Todo embarazo y por consiguiente todo parto conlleva cambios en la estabilidad pélvica de la mujer, se producen desequilibrios, asimetrías tanto anatómicas como funcionales, derivando inevitablemente a cambios en la distribución de presiones del cuerpo de la mujer. Todas estas alteraciones deben ser tratadas tanto durante el embarazo como en postparto más inmediato posible para evitar que se produzcan compensaciones que lleven a la mujer a una patología. La mayor parte de las disfunciones de suelo pélvico tienen su origen fuera del suelo pélvico y en todas ellas se ve implicada una mala gestión de presiones y una falta de estabilidad pélvica. Por ello, antes de realizar una práctica deportiva debemos trabajar en ello, recuperando el equilibrio entre los distintos diafragmas (orofaríngeo, torácico y pélvico) y las distintas cadenas musculares.

- ¿Qué efecto tienen intervenciones como la cesárea, la episotomía, los desgarros y la cesárea vaginal en el tiempo de recuperación y capacidad física de la mujer?

Hay mucha controversia en lo que al tema cesárea y episiotomía se refiere. En general, se debe tender a reducir su  uso en la práctica, lograr partos más naturales y para ello es necesario que sean más dinámicos, que la mujer entienda el parto como algo activo, que  implica un esfuerzo, la realización durante la dilatación de una serie de ejercicios, posturas, coordinadas con una respiración adecuada pueden ayudar a reducir los tiempos de parto, y las intervenciones (cesáreas, episiotomías o uso de instrumental), que no sean estrictamente necesarias. 

La ausencia de un fisioterapeuta especialista en este campo en los paritorios implica que cuando llega el momento de la verdad aquellas que no han trabajado correctamente durante la gestación se sentirán más perdidas y expuestas a estas prácticas, en ocasiones más lesivas e innecesarias. En lo referente al tiempo de curación, siempre se necesitará mas en aquellos casos en los que se haya practicado una cesárea por la propia cirugía y los planos anatómicos que se ven afectados. El periodo de cicatrización aumenta y por ello también el tiempo de reposo. Sin embargo, no debemos olvidar la necesidad de tratar estas estructuras lesionadas en todos los casos, en el postparto mas inmediato posible y antes de volver a la práctica deportiva, para asegurarnos de que no existen retracciones, fibrosis de tejidos ni alteraciones en la sensibilidad, por posibles daños neurológicos tras la cirugía.

-  ¿Hay algún ejercicio poco recomendable en el postparto?

Una vez, o al mismo tiempo, que trabajamos las estructuras lesionadas durante el parto, que valoramos la estabilidad pélvica y vemos cuales son sus puntos débiles, podemos empezar a realizar de manera controlada ejercicios cuya base se encuentre en la respiración y la recuperación de una correcta GDP (gestión de presiones), como pueden ser la combinación de prácticas como pilates, yoga e hipopresivos. Siempre bajo control de un buen profesional. Evitar ejercicios abdominales clásicos o de impacto como la carrera y mejor evitar aquellos en los que la presión sobre la región del suelo pélvico sea inevitable, como el ciclismo. (Sé que esto no me va a hacer muy popular).

- Cuando existen problemas de suelo pélvico, cicatrices dolorosas, musculatura abdominal perdida... ¿que técnicas defisioterapia especializada pueden ayudar a la mujer a recuperarse?

Una vez se ha hecho esa primera valoración, el fisioterapeuta especialista en suelo pélvico o fisioterapeuta obstétrico, puede aplicar distintas técnicas para recuperar la estabilidad y correcta funcionalidad de la región abdomino-lumbo-pélvica. Electroterapia o Biofeedback para el trabajo específico de la musculatura o como medio para recuperar en medida de lo posible un nervio dañado, así como para la valoración inicial, ejercicios físicos específicos como los comentados con anterioridad, centrándonos mucho en la dinámica respiratoria, punción seca para tratar directamente los puntos gatillo musculares y preparar al músculo para su futura tonificación, liberación miofascial de los diferentes niveles fasciales que se han visto implicados durante el embarazo y en el parto, tratamiento específico de los Ligamentos pélvicos, Iliolumbares, sacrociáticos, sacrotuberosos... que dan molestias típicas incluso después de mucho tiempo transcurrido, movilización manual del complejo pélvico, etc.

- ¿A partir de qué momento puede una mujer que ha sido madre volver a montar en bicicleta? ¿Crees que el ejercicio físico suave que supone montar en bicicleta es beneficioso una vez superadas las posibles secuelas del parto?

En lo referente a la práctica del ciclismo, debido fundamentalmente a la presión ejercida del sillín sobre la zona del periné, es cierto que no es el ejercicio más aconsejable para las mujeres como regla general, por muy leve que sea la intensidad de su práctica. Sin embargo, si la bici resulta especialmente beneficiosa en otros sentidos y para otros grupos musculares podemos acortar los tiempos de práctica y favorecer el ejercicio en ausencia del contacto con el sillín. El momento en el que la mujer puede volver a la bicicleta después de un parto, va a variar de un caso a otro: debemos asegurarnos de que las estructuras implicadas durante el parto y embarazo se encuentran en buenas condiciones para la vuelta a la rutina de ejercicio acostumbrada y para ello es indispensable realizarse una valoración con un fisioterapeuta especializado, al menos una vez transcurrido 1 mes desde el parto. Será el especialista médico el que dictamine que la paciente ha recuperado sus capacidades físicas y que todo está correcto y preparado para realizar determinadas actividades deportivas como el ciclismo.
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Me gustaría que las mujeres fueran conscientes de lo importante que es ponerse en manos de un especialista en este campo y de realizarse las valoraciones que sean necesarias durante el embarazo, tras el parto y cuando comiencen a sentir primeros síntomas de que algo ha cambiado en nuestra pelvis, pequeñas pérdidas de orina, falta de fuerza, aumento de ganas de orinar, sensación de peso en la zona, infecciones urinarias recurrentes, dolor en las relaciones sexuales o pérdida de placer sexual, molestias al orinar, casos de estreñimiento, dificultad para empezar a orinar, sensación de que no se vacía la vejiga por completo, dolores de coxis... Hay muchos síntomas que nos pueden orientar a que existe un problema en nuestra estabilidad pélvica.



Bueno, como veis, la recuperación de un embarazo y parto no es ninguna tontería a nivel físico. Las mujeres pasamos por cambios increíbles en nuestro cuerpo, y después por un trance, el parto, que en ocasiones puede ser bastante agresivo, incluso psicológicamente hablando. Así que ya sabéis, si sentís que en el postparto necesitáis apoyo facultativo de cualquier tipo, a cualquier nivel, para volver a sentiros como antes, no lo dudéis, buscad profesionales que os puedan entender y ayudar. Cuando estés lista para volver a montar en bicicleta, podrás empezar a pensar en llevar a tu peque en ella. ¡Le encantará!

¡Espero que os haya gustado el post! ¡Hasta la semana que viene!


Post realizado con la colaboración de: 
Elena Martínez Somolinos.
Fisioterapeuta especialista en Suelo pélvico de la Clínica Fisiodent de Madrid. Nº col:5064
(Gracias Elena!)

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